Memorias de una emancipada
viernes, 4 de noviembre de 2016
¿El móvil te hace inmóvil?
Una tarde lluviosa, pero que mucho, de regreso al hogar tras un largo día de laburar...Iba yo en el autobús mirando alrededor las aceras mojadas y los paraguas enredados, los rostros de cansancio y pesadez. Iba pensando que hacía tiempo que no me dedicaba a simplemente observar el entorno, pues parece que siempre nos mantenemos ocupados en enviar whatsapps, emails, jugar al candycrush, cazar pokemons...en menos ocasiones leer alguna novela... y si no es así ya se encargará el entorno de intentar mantenernos anonadados con mensajes de publicidad, ya sea subliminal o sobreliminal en ocasiones. Digamos que de las 30 personas que puedo ver desde el autobús, el 95.3% está fijando su mirada en su smartphone. Pienso en qué gastábamos antes el tiempo de espera en las paradas, en los autobuses, en los vagones de metro, en las colas de supermercado...¿sería tiempo bien empleado en descubrir la nueva fórmula de la eterna juventud? ¿en reflexionar sobre nuestra vida, perspectivas y expectativas actuales sobre ella? ¿toda esta corriente de mantenernos entretenidos bajo una pantalla luminosa no será más que una conspiración gubernamental para evitar que los habitantes que se rebelen, luchen por sus derechos y piensen si realmente son felices con su forma de vida actual? Sí, decididamente sin móvil mis pensamientos se vuelven catastrofistas. Y yo sin batería; menuda mierda.
lunes, 31 de marzo de 2014
Historia de un escupitajo
Caminando por la calle el otro día, me fijé en uno de los tantos detalles que se ven paseando sin más...a lo mejor suena un tanto insultante, pero lo cierto es que me dio por pensar en la historia de un escupitajo. En primer lugar, se sintetiza en las glándulas salivares para exprimirse posteriormente por los susodichos conductos y permanecer un tiempo indeterminado en la boca del sujeto protagonista, quien momentos después se dedica a propulsarlo cual alma lleva el diablo para impactarlo contra el suelo. Luego siguen pasando los días, cientos de suelas irán pisando el escupitajo e irán repartiendo las secreciones del personaje por toda la ciudad, e incluso por otros países o continentes si acaso los zapatos que las han pisado se dejan llevar por su dueño a menesteres varios por el variopinto mundo. Así que si eres de los que escupe por la calle, cuando te pregunten si has estado en tal o cual sitio piensa antes de contestar...tu saliva puede andar esparcida por todo el globo y tú sin saberlo...A todo esto, ten en cuenta que antes de escupir no haya nadie cerca al que puedas afectar porque en varias ocasiones ya casi he sido víctima de uno de esos disparos y no resulta nada agradable... Gracias :)
jueves, 14 de noviembre de 2013
Una emancipada sin memorias
Hoy, que he tenido la oportunidad de ver a una persona llorando por la incapacidad para poder expresarse, para recordar aquello que en otros días ocupó su mente y su tiempo de ocio, para poder leer y entender cada frase que cae ante sus ojos, para poder reconocer a todas las caras familiares que se le presentan y que le muestran su apoyo y compañía...Hoy, que he tenido la oportunidad de ver a alguien con brillo en la mirada, en la que se intuye la desesperanza, el saber que algo ocurre y que no tiene fácil solución...aún no es el momento para la aceptación, pues ahora llega la incredulidad ante lo que está pasando, la tristeza a pesar de los ánimos cercanos, la sensación de que algo le está ocurriendo y que probablemente, y a pesar de la ausencia de sus conocimientos de medicina, sabe que no tiene buena solución a corto plazo. Lo sabe, pero no lo quiere aún aceptar. Lo intuye, pero no lo quiere aún confesar. Lo siente, pero aún no lo es capaz de expresar, tan sólo prefiere llorar; llorar y en silencio gritar y esperar...
viernes, 18 de octubre de 2013
Este es un blog dedicado a paridas varias y anécdotas relacionadas con el cambio de vida que tarde o temprano acaba sufriendo la mayoría de la población de nuestra sociedad cuando se ve en el papel de tener que abandonar el lecho familiar y encarar una nueva forma de vida en solitario, sin ropa recién planchada que aparece como por arte de magia en el armario, sin comida elaborada guardada en la nevera, sin tener la habitación como los chorros del oro cada día..en definitiva, siendo la propia persona la única responsable del cuidado e higiene del hogar, de su alimentación diaria, de sus recibos y facturas mensuales...en fin, espero que os guste y entretenga; un fuerte abrazo
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